CONSEJOS PARA SOLVENTAR LOS GASTOS POSPANDEMIA SIN AFECTAR EL BOLSILLO

 


Con el retorno a la presencialidad en centros educativos y oficinas, la economía familiar debe solventar nuevos gastos. Por un lado, regresan aquellos que dejaron de pagarse durante la vida virtual como pago de transporte escolar, pasajes, alimentación fuera de casa; y se incrementan o incorporan otros como compra de mascarillas, alcohol, factura de combustible, pruebas de detección del COVID-19, entre otros. “Para poder sobrellevar estos nuevos rubros, sin que afecte el bolsillo personal y de las familias, es importante reorganizar el presupuesto para priorizar los gastos mediante una evaluación de todo lo que se debe volver a incluir en las cuentas del hogar”, recomienda Elizabeth Arellano, Ejecutiva del Programa de Educación Financiera de Produbanco. 

La experta además explica que la pandemia por el COVID - 19 también transformó las prioridades económicas en muchas familias, generando un cambio importante en el comportamiento del consumidor enfocado sobre todo al ahorro. En Ecuador, según cifras de Asobanca, para agosto del 2021, el saldo de los depósitos incrementó un 12,5%, alcanzando una cifra de $38.527, de estos, el 37% son depósitos a plazo y el  27% son depósitos de ahorro. Esto demuestra que a comparación de años pasados, los usuarios se preocupan más por ahorrar.

En este contexto, la clave está en realizar una nueva priorización. “En épocas de incertidumbre es bueno revisar los gastos fijos y los gastos variables. Claro, es mucho más fácil reducir las salidas a comer fuera de casa, pero es posible también recortar en gastos de vivienda, educación, servicios básicos y otros gastos que parecen inamovibles”, agregó Elizabeth Arellano.

 

 

 

Gastos que se volverán a reflejar en la nueva normalidad:

      Alimentación fuera de casa: El regreso de este rubro al presupuesto familiar es inevitable, tanto trabajadores y alumnos deben destinar recursos para su comida diaria, a la hora de almuerzo en el primer caso y para el receso escolar en el segundo caso. Lo más recomendable es minimizar este gasto priorizando el consumo de alimentos preparados en casa. Se pueden reducir minimizando poco a poco las comidas fuera de 1 o 2 veces a la semana, y luego 1 o 2 veces al mes.

      Pasajes y pago de transporte escolar: Este es uno de los gastos que regresan, al ser necesario para la movilización diaria. “Lo más importante es establecer el presupuesto mensual requerido para cubrir estos valores, para considerarlos dentro de los gastos recurrentes del hogar. En el caso de estar cerca al trabajo o al colegio, se podría implementar el uso de transporte público, de bicicletas o caminar, a fin de disminuir el valor de pago por uso de taxis”, agrega la especialista del Programa de Educación Financiera de Produbanco.

      Más pago de combustible (para quienes tienen auto): Para evitar un fuerte impacto al bolsillo, es importante programar el consumo de la gasolina del mes considerando la variación mensual del precio. A ello se debe tratar de minimizar el uso del auto (trasladarse con amigos o familiares, usar solo un auto si se tiene más de uno en casa).

      Mascarillas para estudiantes y trabajadores: También es recomendable considerar en el presupuesto la compra de mascarillas, ya que ahora son de uso obligatorio y requieren de reemplazo cada cierto tiempo de uso, ya que esto es clave para asegurar la efectividad de la protección que brindan frente al COVID-19.

      Educación: Muchas personas han identificado la necesidad de continuar capacitándose y han optado por tomar cursos online. Destinar un porcentaje de los ingresos a gastos de capacitación también es fundamental.

      Gastos en productos de higiene: La pandemia obligó a las personas a ser más cuidadosas en su cuidado e higiene, así que nuevos productos se han agregado a las listas de compras de los hogares como: alcohol, gel antiséptico, desinfectantes, entre otros.

      Seguro de salud: Se debe incorporar un seguro de salud como estrategia preventiva ante cualquier imprevisto en salud que pueda surgir. Identificar una póliza de salud que se ajuste a las necesidades personales y de la familia es la clave.

Consejos para solventar estos gastos:

  1. Manejar un presupuesto familiar mensual: Esta herramienta es fundamental para  llevar un control de los ingresos y los gastos de manera adecuada. Es importante considerar todos los rubros recurrentes y los eventuales.
  2. Administrar adecuadamente los gastos: Lo más recomendable es llevar un registro en una libreta o un cuadro de excel, incorporando todos los gastos diarios, a fin de conocer cómo se usa el dinero del hogar. Esta es la mejor forma de identificar gastos necesarios y los innecesarios relacionados a estilo de vida.
  3. Utilizar la técnica PERC: Es decir, postergar, eliminar, reducir y conservar. No todas las cosas son necesarias de adquirir dentro de un mes. Para ello se debe realizar un análisis sobre qué gastos se pueden cambiar o postergar para el siguiente y cuáles se pueden eliminar.
  4. Trabajar en familia para reducir gastos no necesarios: Es importante identificar qué gastos son necesarios para priorizar las compras familiares. Además, se aconseja implementar medidas de ahorro en donde todos colaboren para reducir el valor de las facturas de servicios básicos, entre otros. De ser necesario, incluso se pueden incorporar maneras para percibir otros ingresos.
  5. Evitar endeudarse para cubrir gastos básicos del hogar: No es recomendable diferir el pago de los servicios básicos, ya que son mensuales y fijos. Por ejemplo, si un mes se difiere el pago del agua, al siguiente mes se tendrá que pagar el valor del mes, más un porcentaje del mes anterior y el porcentaje de comisión por diferirlo, esto resultaría más costoso.

¿Qué hacer frente a la pérdida de empleo?

      En el caso de que uno de los miembros de la familia haya perdido su trabajo, para poder cubrir los gastos mensuales, es recomendable utilizar los fondos de emergencia durante el tiempo que dure el desempleo.

      A la vez, se debe reajustar la técnica PERC a la nueva realidad y realizar planes de acción con cada uno de los familiares.

      Es primordial no endeudarse y si se mantiene alguna deuda negociar con la institución financiera para acordar un plan de refinanciamiento.

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